Search

Content

viernes, 1 de abril de 2011

Me faltaba algo

Pozo Iniciático - Quinta da Regaleira (Sintra)
En el hemisferio en el que el avance en casi todos los campos del saber se expresa dando lugar a este sistema que, supuestamente, es el último peldaño de una escalera de prosperidad, me he encontrado con algo para lo que no hay muchas respuestas.

He tenido la sensación de que algo falta en mi vida durante años, también por cortos momentos, en definitiva, por lo hablado con mucha gente, creo que esa sensación es reconocible.

Deseamos eso, si tuviéramos aquello seríamos felices, cuando lo tenemos queremos lo otro y, como la base es “quiero eso que está fuera de mí”, siempre hay algo anhelado.

Los deseos o ensueños son imágenes que compensan la tensión que produce su falta, ejemplo gráfico de ello es el ensueño con comida cuando se tiene hambre.

Hoy día vemos entre estas imágenes compensatorias de la infelicidad de la gente, a los grandes prestigios como el dinero, la pareja, el reconocimiento social... Dichas “posesiones” son ideales felicitarios que queremos alcanzar sintiéndonos infelices si nos falta alguno de ellos o todos.

Aparentemente no habría que preocuparse porque siempre hay una imagen de felicidad personal que cada uno tiene en cada momento de su vida, puede cambiar o no, pero al pensar en ella, la preocupación no va más allá de  “quiero tener esto y si no lo tengo ya sé por qué no soy feliz”.

Qué me pasaba?
Después de haber tenido todo a lo que se aspira, todo a lo que yo aspiraba, comodidad económica, pareja estable, reconocimiento de mi entorno, buen puesto de trabajo, viajes, caprichos tecnológicos, amor incondicional, etc, me encuentro ante la circunstancia de haber renunciado a la vida en más de una ocasión, sobre todo cuando “mejor” me iba. Mi caso puede no ser representativo ya que no fui millonaria y no pude tenerlo TODO TODO Y TODO en su máxima expresión, pero tengo una pregunta:

Cómo se explica que personas que tienen más dinero del que gastarán nunca, sexo, manjares, subordinados que les hacen la pelota, recoconocimiento y todo lo que está fuera de ellos y se puede “poseer”, tengan sensación de infelicidad, incluso acaben suicidándose?

Hay una explicación tajante sobre este tema y es que el ser humano es egoísta por naturaleza y nunca está conforme. Ahí se deja, como si nada. Lo más curioso de esta afirmación es que a base de ser repetida ha quedado como verdad.

Explicar que es el egísmo del ser humano y su inefable cualidad de siempre estar disconforme lo que le hace sufrir aún teniendo “todo”, es dar una explicación pacata y que creo que poco tiene en cuenta la profundidad del tema. Si eso fuera así de tajante y excluyente de otro tipo de comportamientos no podría haber personas solidarias o conformistas, sin embargo las hay, con lo que no me parece que sea del todo cierto. Ahora bien, dicha afirmación tiene un aspecto a tener en cuenta, la búsqueda incansable de algo.

A pesar de haber llegado a lo que se considera la sociedad del bienestar, la libertad y no sé cuántos valores más, está claro que cuanto más avanzamos y más “cómodo” es lo de fuera, más infelices nos sentimos dentro. La venta de anseolíticos y antidepresivos sigue subiendo en los países más desarrollados, la depresión ya es considerada una enfermedad y el suicidio es la segunda causa de fallecimiento entre los jóvenes españoles.

Mi experiencia personal es que un día descubrí un movimiento que hablaba de lo que hace libre y feliz al ser humano y desconfié, aún así leí muchísimo material de Silo y su mensaje, y de repente, después de dos años de inestabilidad en mi vida cotidiana, pero también de comprensión intelectual de lo dicho por este hombre, empecé a relacionar datos. La relación entre cómo funciona el psiquismo y lo espiritual, aparentemente fuera campo de la psicología, es asombrosa.


Conciencia, como coordinador de toda la estructura del psiquismo humano lanza actos que se ven completados en objetos, cuando se encuentra la imagen, la búsqueda se detiene y su tensión se relaja. Esto tiene muchos estratos y manifestaciones, un ejemplo es cuando se sale de casa con la sensación de haber olvidado algo, se empiezan a cotejar imágenes y cuando se da con el objeto que se olvidó es cuando se completa el acto lanzado en un principio. Lo mismo pasa con el alejamiento de las fuentes de dolor y acercamiento a las de placer, busco fuera lo que creo me dará la felicidad dentro, cuando aparece una imagen la búsqueda se detiene, el acto se completa, ESO es lo que me haría feliz!!!. Bien, esto no pasa en el caso de las personas que tienen todo lo que se puede imaginar y son infelices.

Qué pasa cuando no hay traducción en imagen porque ya se tiene todo lo que se puede buscar? Ahí viene la sensación de que nos falta algo sin conseguir, por más que nos devanemos los sesos, saber qué es.

Qué búsqueda hay en nosotros que no tiene que ver con lo que se posee, que no tiene que ver con lo de fuera? Todo este avance nos está poniendo entre las cuerdas para que miremos a nuestra existencia, es tiempo de mirar dentro.


Harta de leer materiales un día encontré algo interesante, la mecánica de la conciencia busca un acto para completarse en un objeto definitivo, no es una imagen representable. Esta forma tiene atributos del plano de la inmortalidad.

Creo que todo esto de la liberación, la felicidad y demás cosas trascendentes para el ser humano tienen que ver con un importante acto de conciencia lanzado. A lo largo de la historia encontramos en las religiones el tema de la inmortalidad como característica de seres superiores o bien como imagen distensadora en cuanto a que habrá una vida eterna en el tiempo después de esta, en definitiva, traducciones de ese acto que lanza conciencia para completarse definitivamente. Pero, y si no está en el tiempo sino fuera de él?

Un buen paso fue el que di, mirar a mi finitud de frente y empezar a preguntarme por mi existencia. Cuando empecé a ver la historia humana y mi propia historia personal dentro de ella, inmediatamente me surgió una pregunta, para qué todo esto?.


Qué supone esto o lo otro en el “para qué” de mi existencia? El mero hecho de plantearme eso me colocó en un estado completamente distinto al habitual. Llegué a la conclusión de que conciencia busca completarse, sí, pero nada de eso tiene que ver con algo que esté fuera de mí. Hay preguntas implícitas dentro de cada ser humano que por mucho que el sistema en el que vivimos vaya avanzando en comodidad, si no se responden, dejarán el vacío existencial como respuesta.

En definitiva, esa sensación a la que tan poca importancia se le da, creo que tiene que ver con la existencia, su porqué y su “para qué”.


Por fin entendí aquella frase tantas veces oída y leída:
Aquí se habla de la revelación interior a la que llega todo aquel que cuidadosamente medita en humilde búsqueda”.

Siempre queda la explicación de que todo esto de la vida humana, la conciencia y demás es mera casualidad entre millones de probabilidades, en cuanto a combinatoria se refiere, de evolución, pero y si no fuera así?

0 comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Datos personales

petite Marie. Con la tecnología de Blogger.

Something

Entradas

Popular Posts